El Puerto de Motril celebrará una Jura de Bandera con la fragata ‘Álvaro de Bazán’ como escenario

El acto, el 12 de diciembre, coincide con el V Centenario del nacimiento de Álvaro de Bazán. Las inscripciones, hasta un máximo de 500 jurandos, se cierran el 27 de noviembre
30’oct.’26.- El puerto de Motril vivirá el próximo sábado 12 de diciembre una jornada histórica. A las 11:00 horas, el muelle de Graneles acogerá una Jura de Bandera para personal civil organizada por la Armada, con la fragata ‘Álvaro de Bazán’ (F-101) como telón de fondo y con la colaboración del Ayuntamiento y de la Autoridad Portuaria de Motril. La fecha no es casual: ese mismo día se cumplen exactamente quinientos años del nacimiento en Granada de D. Álvaro de Bazán, Capitán General de la Mar Océano y uno de los marinos más brillantes de la historia de España, recordado como el «marino invicto».
Podrán jurar Bandera hasta 500 ciudadanos españoles mayores de 18 años que no lo hayan hecho en los últimos 25 años. El plazo de inscripción finaliza el 27 de noviembre y existen dos vías para apuntarse, accesibles desde los códigos QR que acompañan a esta nota: la inscripción digital, para quienes dispongan de DNI electrónico, certificado digital o Cl@ve, y la descarga del formulario en papel, que puede rellenarse a mano y entregarse en cualquier oficina de registro o en la Subdelegación de Defensa en Granada (calle Santa Bárbara, 13; teléfono 958 800 500). Toda la información está disponible en el portal del Ministerio de Defensa (defensa.gob.es), en el apartado «Juras de Bandera». Los jurandos inscritos podrán asistir al acto acompañados de sus familiares e invitados.
Inscripción digital Descarga del formulario
(DNI electrónico, certificado digital o Cl@ve) (para entregar en papel)
Inscripción digital: https://www.defensa.gob.es/defensa_yo/juras-bandera/listado/2026/20261212-motril-granada-ar.html
Descarga del formulario: https://www.defensa.gob.es/Galerias/defensa_yodocs/20210805-Instancia_de_solicitud_Jura_Promesa_Bandera.pdf
La Jura de Bandera es uno de los actos más solemnes y emotivos que puede vivir un ciudadano: un compromiso público con España y con sus valores constitucionales, que refuerza los lazos entre la sociedad y sus Fuerzas Armadas. Motril ya lo vivió en octubre de 2018, cuando más de quinientas personas juraron Bandera a bordo del buque ‘Juan Carlos I’.
La gran protagonista de la jornada será la fragata ‘Álvaro de Bazán’, que llega a Motril tras uno de los despliegues más exigentes de su historia: 161 días en el océano Pacífico y en aguas de América, cerca de 30.000 millas recorridas —el equivalente a 1,3 vueltas al mundo— y cuatro grandes ejercicios internacionales, entre ellos RIMPAC 2026, considerado el mayor ejercicio marítimo internacional del mundo, celebrado en aguas de Hawái con la participación de más de una treintena de países.
Con 146,7 metros de eslora y cerca de 6.000 toneladas de desplazamiento, la ‘Álvaro de Bazán’ es la primera de las cinco fragatas de la clase F-100 y el primer buque de la Armada dotado del sistema de combate AEGIS, que le permite proteger a toda una fuerza naval frente a amenazas aéreas. Alcanza los 28 nudos, dispone de 48 celdas de lanzamiento vertical de misiles, un cañón de 127 milímetros y un helicóptero SH-60B Seahawk, y la tripulan alrededor de doscientos hombres y mujeres. Su lema recoge el del propio almirante: «Rey servido y Patria honrada».
Además de presenciar la jura, los ciudadanos podrán subir a bordo. La ‘Álvaro de Bazán’ y el resto de buques de la Armada que hagan escala en Motril con motivo del acto abrirán sus puertas al público durante su estancia en el puerto, en horarios que se darán a conocer próximamente. Una oportunidad única para conocer de cerca a sus dotaciones y algunas de las unidades más avanzadas de la Armada.
La cita tendrá además un significado especial para Motril. El 19 de septiembre de 2006, en este mismo puerto, la ‘Álvaro de Bazán’ recibió su bandera de combate de manos de S.M. la Reina, entonces Princesa de Asturias, donada por el Ayuntamiento de Granada. Veinte años después, la fragata regresa a la ciudad para rendir homenaje, junto a cientos de ciudadanos, al almirante que le da nombre.














